Andrés Wood la fue a buscar a su casa (eran vecinos), para ir a ofrecerle el papel de “la chica de la lavadora” en Sexo con Amor. Tenía 19 años, la película se convertiría en una de las más vistas del cine chileno, y ella ser haría famosa. De ahí que comenzó una ascendente carrera de actriz cimentada en su talento y belleza. Hoy con bastante más experiencia encima, y con un cómodo pasar gracias a su contrato como rostro de una multitienda, escoge tranquilamente dónde quiere estar y dónde no. Por cierto, sus intereses van más allá de la actuación.

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