A veces somos los campeones mundiales, y otras los peores del mundo. Desde siempre hemos mostrado rastros de una cierta bipolaridad. En fin, somos buenos y malos como todos, pero por cierto que hay cosas que nos distinguen, que hay rasgos de la personalidad que son bien chilenos. Aquí una pequeña muestra de cómo nos vemos nosotros mismos.

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